04 diciembre 2010

SER O NO SER MEDIDA DE SEGURIDAD VIAL

Ser o no ser medida de seguridad vial.

Luis M. Xumini.

Las medidas de seguridad vial propiamente dichas, las que lo son de verdad, pueden ser más o menos eficaces, pero no tienen fecha de caducidad, no se agotan ni se gastan.

Para que una medida sea de seguridad vial tiene que solucionar o disminuir un riesgo activo (lo que causa los accidentes), o un riesgo pasivo (lo que provoca las víctimas y su gravedad), y puede ser mejor o peor según sea su eficacia para solucionar o disminuir un riesgo concreto; y, mejor o peor, solucionará o disminuirá el riesgo concreto mientras la medida se mantenga en las condiciones que se aplicó para hacer su función. O sea, que, con el mero transcurrir del tiempo la eficacia preventiva de la medida, sea poca o mucha, no se agota ni pierde sus cualidades para solucionar o disminuir el riesgo concreto para el que se está empleando.

En un periódico español de solera, hace unos días se leía un editorial que refleja la poca claridad de ideas y conceptos que impera sobre esto de la siniestralidad y la seguridad vial, y, también, el otro drama, el uso continuo de palabras vacías que se repiten sin tener ni idea de lo que significan y a qué se refieren. Y así no vamos, es imposible, porque si ya no sabes qué estas pensando y hablando, ¿cómo pretendes acertar haciendo?
Decía el editorial: "…sin cuestionar que el carné por puntos y las reformas penales están siendo medidas útiles, podríamos estar llegando a su punto de agotamiento."

Lo que sucede con el carné por puntos, con las sanciones y las penas, es que no son medidas de seguridad vial, porque no solucionan ni disminuyen riesgos concretos, y su capacidad material para evitar siniestros y víctimas es nula, no existe.

Aún en el caso de que la acción que dio lugar a la retirada de puntos, a la sanción o a la pena, fuese verdaderamente un riesgo concreto activo o pasivo, la medida se aplica después de haberse materializado el riesgo, es decir: cuando ya podía provocar el siniestro y las víctimas.

Por ello, porque no evitan ni disminuyen riesgos concretos impidiendo que se materialicen total o parcialmente antes de que puedan provocar un accidente, es por lo que el permiso por puntos, las sanciones y las penas no son medidas de seguridad vial, son medidas inútiles a efectos preventivos, y, en consecuencia, no pueden evitar siniestros ni víctimas.

Ah! Sí. Qué cabeza la mía... Que esas medidas disuaden y educan; que modifican comportamientos... Y quién ha demostrado por razonamientos y por hechos, lógica y experimentalmente, que son los dos modos que existen para demostrar las cosas en este mundo, que el problema de la siniestralidad viaria es principalmente por el modo de ser y de comportarse los humanos cuando transitan por las vías caminando y con vehículos. Que se sepa no lo ha demostrado nadie, aunque muchos lo repiten y lo creen con abrumadora convicción, pero la verdad no es democrática porque la realidad que describe, es absoluta, existe en sí misma con independencia de lo que quieras creer que es, y por muchos que sean los que afirmen que los burros vuelan, la verdad, y la realidad, es que los burros no vuelan.

También es verdad que no han sido pocos los que se han dedicado a afirmar que el problema de la siniestralidad vial es principalmente porque los usuarios viarios no adaptan su modo de ser y su comportamiento a las condiciones de los demás elementos del sistema y a las normas.

Pero, ¿dónde está quien ha demostrado que, para materializar la seguridad vial, los usuarios viarios tienen que adaptar su modo de ser y de comportarse a las condiciones en las que se han dispuesto los elementos del sistema y a las normas; y que no es precisamente al contrario, que para materializar la seguridad vial, las condiciones de los elementos del sistema y de las normas tienen que adaptarse al modo de ser y de comportarse de los usuarios?

Ergonomía es precisamente la ciencia que estudia y aplica los conocimientos para adaptar las cosas a las características y cualidades de los humanos, o sea, a su modo de ser y de comportarse. El sistema viario es un sistema de transporte tecnológico y complejo en el que los usuarios viarios (conductores y peatones) son precisamente el procesador del sistema, el que transforma la información que percibe de los demás elementos en acciones para controlar el movimiento.

Luego, es de recibo que los elementos tecnológicos del sistema (vehículos, infraestructuras, normas y formación) tienen que estar diseñados para aprovechar las características y cualidades de los humanos que usan el sistema como peatones y conductores, o sea, adaptados a su modo de ser y de comportarse. Decir y pretender lo contrario, y empeñarse en diseñar medidas para lograrlo, es, tecnológicamente hablando, un disparate peligroso.

Por cierto, muchos hablan de seguridad vial, pero, ¿saben de qué están hablando, o emplean la expresión como los loros, que pronuncian palabras sin tener ni idea de lo qué dicen porque no saben lo que significan las palabras? Pues, para hablar como los loros sin saber lo que se dice, lo mejor para la Humanidad es permanecer callado.

El permiso por puntos, las sanciones y las penas son medidas para el control del orden social, o sea, de la convivencia pacifica (y de esto también hay para hablar, porque se confunde fácilmente las churras con las merinas). Pero no de seguridad vial, que se caracterizan por su capacidad material y funcional para prevenir siniestros y víctimas de tráfico vial, y por eso son de seguridad vial… por qué van a ser sino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada